LAS DIEZ REGLAS DE ORO PARA TU GATO
Consejos antes de adquirir un gato
LAS DIEZ REGLAS DE ORO PARA TU GATITO
Pero para que nuestro pequeño amigo tenga una vida “10” desde que abandona a su madre y a sus hermanos, y antes de cumplir la mayoría de edad (12 meses), intentaremos resumir en diez puntos los principales cuidados y todo lo que un buen propietario debe tener en cuenta.
1. ¿DÓNDE ADQUIRIRLO?
En la elección de los gatos solemos ser menos “elitistas” que en la elección de un perro. Es frecuente que el nuevo propietario se decida por un "gato callejero", o más finamente, por un "gato común Europeo".
Entre las posibilidades de adquisición...
Criador: es siempre la mejor opción si nos hemos decidido por un animal de raza; el animal no padece el tránsito, en muchos casos innecesario, del paso por una tienda, además estos ejemplares suelen vivir en un entorno familiar que favorece la adecuada socialización.
Tienda: debemos acercarnos a tiendas de reconocido prestigio, que garanticen un correcto manejo y estado sanitario de los animales. Imprescindible: garantías sanitarias, cartillas de vacunación y... ¡¡la factura!!
Particular: muchos gatos se venden al gran público por personas "anónimas". Puede que los animales que nos ofrezcan sean preciosos, estén sanísimos y super cuidados... pero... si pasa lo contrario... ¿a quién reclamamos?.
Protectoras: una gran opción; estos animales suelen estar vacunados, desparasitados, esterilizados... Si elegimos esta vía estamos permitiendo que un animal que está en la calle ocupe el lugar del que acabamos de adoptar.
2. ¿A QUÉ EDAD?
Lo más adecuado sería responsabilizarnos de un animal que ha disfrutado de la sanísima alimentación que le proporciona su madre y de la imprescindible compañía que le proporcionan sus hermanos de camada. La edad ideal se sitúa entre el destete y los tres meses. En este tramo, el cachorro es muy receptivo y adquiere los hábitos sociales de su nuevo entorno con facilidad y sin ningún tipo de "traumas". Para centrar un poco más, diremos que el nuevo animal no debe adquirirse con menos de cuarenta y cinco días de edad.
3. ¿CÓMO ACERTAR EN LA ELECCIÓN?
Siempre insistiremos en la conveniencia de la ayuda de un veterinario independiente para la elección de nuestro nuevo amigo. Si esto no es posible, debemos observar los siguientes puntos:
- Animal despierto, atento, interesado por lo que sucede en su entorno.
- Buen estado de nutrición, cuerpo compacto.
- Pelo suave y sin caspa.
- Ojos brillantes, limpios, sin legañas.
- Oídos sin secreciones ni suciedad.
- Nariz sin restos de mucosidad.
- Zona que rodea el ano sin restos de heces (para descartar diarreas).
- Dientes limpios y encías sonrosadas.
- Extremidades rectas, con correcto apoyo. No deben presentar deformaciones ni abultamientos.
4. “EL AJUAR”
Es importante disponer de una serie de elementos para sus necesidades diarias...
- Comedero y bebedero: fáciles de limpiar y difíciles de volcar.
- Bandeja para la arena absorbente: existen variados tipos de bandejas; para empezar será suficiente, incluso conveniente, optar por una bandeja simple.
- Recogedor o paleta: útil para sacar los residuos sólidos de la bandeja (kk); con este utensilio evitamos el contacto con las deyecciones, evitando transmisión de enfermedades (ej.: toxoplasmosis)
- Arena o lecho absorbente: la elección debe regirse por criterios de calidad y no de precio de oferta. Existen distintos minerales, de distintos grosores, aglomerantes o no...
- Cepillo: y/o peine; dependerá de las recomendaciones del profesional; necesitaremos un utensilio con el que podamos "poner a punto" diariamente el pelo de nuestro gato.
- Malta: su finalidad es favorecer el transito del pelo que el gato traga cuando se limpia con la lengua.
- Rascador: es útil si acostumbramos al animal a su uso desde pequeño.
5. ALIMENTACIÓN
Los gatitos deben recibir un alimento especifico a su edad, un alimento de alta calidad y que aporte todos los nutrientes necesarios para asegurar un correcto desarrollo; evitaremos los alimentos comerciales para “cualquier edad” y todos aquellos alimentos que no aseguren una especificidad para los cachorros de gato; una elección correcta desde el inicio favorece un correcto estado sanitario de nuestro nuevo amigo durante esta crucial etapa y para el resto de su vida.
El alimento se ofrecerá de forma que el animal tenga toda su cantidad diaria a disposición... los gatos, incluso los cachorros, se regulan perfectamente en su número de tomas diarias.
En lo referente al agua, esta debe ser siempre fresca y estar a libre disposición.
6. LA HIGIENE
Los gatos tienen fama de limpios... ¡¡y lo son!! Pero a pesar de ello debemos asegurarnos de una serie de rutinas higiénicas para nuestro amigo:
- Limpieza de oídos (mínimo una vez a la semana)
- Cepillado: lo más adecuado es un cepillado diario.
- Baño: ¿Podemos bañar al gato?... ¡¡por supuesto!!... pero cumpliendo los siguientes requisitos:
- No hacerlo, salvo que sea imprescindible hasta que tenga todas las vacunas de cachorro.
- No sustituir los cepillados por los baños.
- Utilizar un champú especifico para gato.
- Secar perfectamente al acabar el baño (toalla y secador).
- Acostumbrar al cachorro al agua: ¡¡los gatos no odian el agua.... odian lo que no conocen!!.
7. LA PREVENCIÓN
Demasiada gente sigue pensando que al no salir el gato de casa no es necesario vacunarle ni desparasitarle... ¡¡peligroso error!!
El felino puede recibir el ataque de virus, bacterias y parásitos sin necesidad de asomar sus bigotes al mundo exterior, por ello las pautas preventivas de vacunación y desparasitación (interna y externa) que recomiende el veterinario han de seguirse al pie de la letra.
8. EDUCACIÓN
¿Es posible educar a un gato?: definitivamente, sí.
Pero debemos tener en cuanta que el gato no es un perro pequeño... estos animales se rigen por otros comportamientos y debemos tenerlo en cuenta.
Un gato no acata ordenes como un perro, no se “somete” al propietario; el gato aprende mejor con recompensas, conseguiremos bastante poco con castigos.
La educación debe comenzar desde el mismo instante en que el gato llega a su nuevo hogar: las pautas que marquemos desde el inicio se disfrutarán toda la vida.
9. EL CELO
Cuando seguimos pensando que nuestro gatito es un tierno cachorro... ¡¡se pone en celo!!
Podemos definir el celo como el tiempo durante el que la hembra "acepta" relaciones con el macho, pudiendo quedar preñada.
Cuando la gata pasa por esta fase sexual, pone todos sus recursos a trabajar con un solo fin: ¡encontrar un maravilloso galán!... incesantes maullidos, simpáticas "posturitas", emisión de sugerentes olores...
En el caso de los machos podemos decir que no tienen un auténtico celo; pueden ser capaces de aparearse con la hembra en cualquier momento, siempre y cuando la estimulación haya sido suficiente.
Es difícil concretar una fecha de aparición del celo en nuestros gatos; como media podemos decir que la mayoría suelen presentar el celo entre los seis y los ocho meses de edad. Es importante comentar que las razas de pelo corto suelen alcanzar el celo de forma más temprana que las razas de pelo largo.
10. CONTROL DE LA REPRODUCCIÓN
El control de la reproducción de nuestros gatos debe ser una de nuestras mayores responsabilidades; la reproducción bien planteada en familia puede aportar alegrías y satisfacciones a todos los miembros que la integran... si la reproducción surge “por accidente” puede tener poco deseables consecuencias.
En la mayoría de países con larga historia en la tenencia de mascotas se está realizando una esterilización “precoz”, a partir de los tres meses de edad; este sistema evita en gran medida la aparición en un futuro de tumores de mama, infecciones de útero, quistes ováricos... y permite un control absoluto de la explosión demográfica y sus indeseables consecuencias: el abandono.
La opción quirúrgica es sin duda la mejor opción a tomar como método de control; existen múltiples posibilidades quirúrgicas de complicadísimos nombres, pero podemos asegurar que la cirugía de elección en la gata es la ovariohisterectomía (eliminación quirúrgica de los ovarios y del útero completo), y la castración en los machos (eliminación quirúrgica de los testículos).
Y antes de terminar, un pequeño apunte... podemos controlar la tendencia a la obesidad tras la esterilización: disponemos de alimentos específicamente diseñados para los animales esterilizados, alimentos que aportan todos los nutrientes pero controlando la ligera tendencia hacia el sobrepeso que se produce tras esta intervención.










