LA LLEGADA A CASA
Preparación para la llegada de un cachorro
Nuestro cachorro ya es un miembro más de la familia. Ha llegado a
su nuevo hogar. Durante unos días permitiremos su adaptación a la
familia y al entorno, y posteriormente acudiremos al veterinario.
Un
gran número de cachorros, de criadero, en las tiendas, en las
protectoras, tienen sus revisiones sanitarias al día, por lo que no
será necesario acudir al profesional definitivo de forma inmediata.
Cuando
vayamos al veterinario deberíamos poder contestarle a unas preguntas
básicas que le ayudaran a comenzar el historial médico de nuestro
cachorro. El veterinario querrá saber si come bien y si ya come pienso,
si defeca con normalidad o si tiene vómitos o diarrea, si tose o se
rasca y si orina normal, entre otras cosas. También necesitará saber si
el veterinario del criadero le ha desparasitado, qué día y con qué y si
le ha puesto ya alguna vacuna, que vacunas le ha puesto. También será
muy importante presentarle la documentación (cartilla, certificado
veterinario, impreso de chip) que el criador, la tienda o la
protectora, nos haya entregado.
De momento acabamos de llegar a
casa y observaremos todo esto para informar en los días siguientes al
veterinario pero para empezar vamos a ver algunos consejos sobre qué
debemos hacer, cómo debemos cuidarle, qué debemos tener y recordar
algunas necesidades básicas que tendremos que cubrir para su salud y la
nuestra.
PREPARATIVOS
Poco a poco iremos
adquiriendo todo lo necesario para nuestro cachorro, pero al principio
debemos tener preparadas una serie de cosas mínimas que serán
necesarias.
Su nombre
Los perros reconocen con mayor
facilidad los nombres cortos, los de una o dos sílabas. Elija un nombre
que sea sonoro. Muy pronto se acostumbrará a oírlo y acudirá cuando se
le llame.
Recipientes para la comida y el agua
Los
recipientes que se usen para la comida y el agua deberían ser
preferentemente de acero inoxidable antivuelco o de loza. Deben ser
duraderos, resistentes y de fácil limpieza y que no filtren ni absorban
olores.
Agua y comida
Nos aseguraremos que nuestro perro tiene suficiente cantidad de agua fresca y la cambiaremos a diario.
Pediremos
al criador, tienda o protectora, que nos diga el pienso que ha estado
comiendo nuestro cachorro para darle ese mismo los primeros días y que
no haya cambios bruscos de dieta.
Cuando vayamos al
veterinario hablaremos con él del alimento, y si el veterinario
considera otras opciones y recomienda un cambio de pienso, lo haremos
gradualmente, aumentando progresivamente la cantidad del nuevo y
disminuyendo la cantidad del anterior. Lo haremos en varios días, entre
7 y 10 días para que sea un cambio gradual.
Es importante que
alimentemos a nuestro cachorro con el mejor producto que nos permita
nuestra economía… recordemos que una “construcción sólida” se mantendrá
toda la vida.
Un lugar para hacer sus necesidades
Hasta
que el cachorro pueda salir a la calle será necesario preparar un sitio
en la casa para que “haga sus cosas”. El baño puede ser un buen lugar
para poner unos papeles absorbentes o de periódico. El cachorro al
principio no tiene control de la vejiga y necesita vaciarla bastante a
menudo, después de comer, beber, caminar o jugar. Olfatear el terreno
es el indicativo más seguro de que nuestro perro desea orinar. Le
cogeremos y le llevaremos al papel, dejándole encima de él. Cuando haga
sus necesidades encima del papel le halagaremos y premiaremos.
Un lugar para dormir
Nuestro
cachorro necesitará un entrono para el descanso. Una cesta grande de
fácil limpieza o un cojín o almohadón pueden servir como lecho. También
podemos optar por adquirir una cuna de plástico a prueba de mordiscos
que incorpore un colchón lavable. Las cunas de mimbre no son demasiado
fáciles de lavar y no son resistentes si el cachorro decide dedicarse a
morderlas.
Juguetes
El juego es muy importante en
el desarrollo del cachorro. Todos los cachorros necesitan juguetes para
hacer ejercicio y jugar, sin olvidarnos de que el mejor “juguete” somos
nosotros y el tiempo que les dediquemos. Elegiremos juguetes que pueda
morder, fabricados para cachorros y que no puedan astillarse, romperse
o tragarse. Los mordedores de cuero y de nylon y las pelotas de goma
dura son juguetes divertidos y seguros. Como regla general, si el
juguete entra en la boca del cachorro entonces será demasiado pequeño.
No
deberían comprarse juguetes de esponja o con puntas duras que puedan
romperse y tragar. Tampoco deberemos darle zapatos u otras prendas
personales ya que luego no diferenciará los que puede coger y los que
no. Los ovillos de hilo, lana, cordones, bolsas de plástico y otros
artículos del hogar que pueden enredarse alrededor del cuello y
provocar que se ahorque o ahogue tampoco deberían estar entre sus
juguetes.
…Y la casa
Para que nuestra casa sea
segura y prevenir accidentes eliminaremos los riesgos que pueda haber y
tendremos en cuenta algunas recomendaciones:
- Mantendremos los objetos que se puedan romper fuera de su alcance.
- Cerraremos la tapa del inodoro y la puerta de la lavadora para que el cachorro no se pueda meter.
- Evitaremos el acceso a cables eléctricos ocultándolos o cubriéndolos
- Guardaremos en un lugar seguro los productos químicos de limpieza doméstica o de otras aplicaciones como los aceites para motor y los anticongelantes.
- Guardaremos botones, hilos, agujas, alfileres y demás objetos punzantes.
- Cerraremos bien las bolsas de basura y mantendremos los restos de comida fuera de su alcance.
- Mantendremos las plantas tóxicas apartadas del perro
- Si tenemos una piscina comprobaremos el buen estado de la cubierta de seguridad o de la cerca.
- Si tenemos una caseta para el cachorro situada en el exterior (por ejemplo, en un patio), nos aseguraremos de que se encuentra en una zona soleada pero protegida, comprobando que es lo suficientemente grande para que quepa cómodamente un cachorro adulto.










